Una entrevista sobre Feng Shui
Patricia Pons es una de las pocas expertas que hay actualmente en España -una profesión con mucha demanda y poca oferta-. Vive en Mallorca, aunque trabaja con casas de toda España, y es la directora de Divinhom, una empresa que se dedica a asesorar a negocios y particulares en Feng Shui.
Ella se define a sí misma como una “médico de casas” porque analiza desde el primer plano de una casa hasta la decoración de una estancia como el baño. Lleva cinco años dedicándose en exclusiva al Feng Shui, aunque como explica a la web de Informativos Telecinco, se interesó por esta técnica con 17 años.
“Entré en una librería buscando libros de decoración y encontré por casualidad un libro de Feng Shui; me atrapó al instante, la forma de relacionar la casa con nuestro bienestar. Pero no fue hasta muchos años después que lo convertí en mi vocación”.
Charlamos con ella para saber cómo hace el diagnóstico de una casa y qué es aquello que tenemos que tener en cuenta para aplicar Feng Shui en nuestro hogar. Ya avanzamos que las respuestas será cuanto menos sorprendentes…
Pregunta: ¿En qué consiste el trabajo de una asesora en Feng Shui?
Respuesta: Mi trabajo consiste en sanar los espacios para que las personas estén bien en sus casas y les vaya todo mejor. Podríamos decir que soy como un médico de casas. Si un hogar está enfermo porque tiene su energía desequilibrada, afectará a la salud, a las relaciones personales, al descanso, al carácter, y a las finanzas.
P: ¿Qué es Feng Shui y qué no?
R: Feng Shui no es decoración china, ni bolitas de cristal, ni pintar la casa de colores. Es una ciencia que estudia cómo la energía de la naturaleza interactúa con las personas y los espacios para crear un equilibrio entre ellos, con el fin de vivir en nuestras casas más a gusto, más tranquilos, con mejor salud y con la posibilidad de prosperar en todos los aspectos.
P: ¿De dónde viene y por qué crees que se ha puesto tan de moda?
R: Feng Shui tiene su origen en China, y allí se practica desde hace miles de años. A Occidente llego en los años 80 con la publicación de varios libros y ha ido cogiendo fuerza en las dos últimas décadas por el interés en las prácticas orientales, pero es en estos últimos años donde más demanda tiene. Las personas cada vez tenemos más consciencia del mundo en el que vivimos, de cómo nos influye nuestro entorno y todos queremos vivir mejor. Y Feng Shui puede ayudarte a conseguirlo a través de tu casa.
P: Cuéntanos algún ejemplo de una casa reciente en la que hayas aplicado Feng Shui.
R: Pues mira, la última casa que visité tenían bastantes problemas digestivos e intestinales. En este caso debido a la mala posición del fogón. Recibía varios “cortes energéticos” por parte del frigo, la puerta de la cocina y un pilar. El fogón es clave en una casa, nada debe cortarlo, ni siquiera debe estar a la vista desde la entrada de casa o desde el salón.
P: ¿Cómo es el proceso para aplicar el Feng Shui en un hogar?
R: Lo hago en tres fases. Primero analizo el exterior de la casa, después el interior y, por último, calculo la carta astral, que es la tendencia energética que tiene la casa, su personalidad y los sucesos que puede manifestar en la vida de las personas. Las dos primeras fases son las que más nos afectan, por ello observo la casa al detalle y realizo un diagnóstico, después valoro cual es la mejor solución para cada caso. Una vez resuelto el problema, recomiendo aplicar los potenciadores que son como las “curas” en el Feng Shui. Son elementos decorativos que se colocan en zonas concretas y de forma estratégica para aumentar la energía positiva o disminuir la negativa. Ayudan a equilibrar todas las áreas de nuestra vida.
P: ¿En qué es lo primero en que te fijas?
R: Lo primero que observo es el exterior, todo lo que hay alrededor de la casa, las calles, los edificios, las montañas… Sus formas y localización tienen una gran influencia en nuestra vivienda y en como nos sentimos en casa. Y en el interior, me fijo en que hay en el centro de la casa. Si hay un baño, cocina o escaleras, causa problemas y muchas veces son graves. Después la ubicación y la orientación de la puerta de entrada, la distribución de las estancias y cómo están dispuestos todos los elementos dentro de cada una.
P: Dices que aplicas medicina a un hogar, ¿cuáles son las partes que suelen necesitar más ayuda?
R: Casi siempre los problemas de salud y las dificultades económicas provienen de las habitaciones, la cocina y el baño.
P: ¿Puede estar una casa enferma?
R: Sí, de hecho, la mayoría de las casas están enfermas. Se diseña con un fin estético y funcional pero no se tiene en cuenta el comportamiento de la energía y de cómo esta afecta a las personas. Feng Shui debería ser una asignatura imprescindible en arquitectura.
P: ¿Qué te has ido encontrando a lo largo de tu trayectoria en este sentido?
R: Sobre todo problemas de salud, causados por la posición de la cama, o del fogón en la cocina como comenté antes. Muy habitual son las discusiones familiares que afectan sobre todo a la mujer, por tener la cocina a la izquierda y también pérdidas económicas o muchos gastos por un baño en el centro de la casa o enfrentado a la puerta principal.
P: ¿Qué ingredientes debe tener un hogar para que tenga armonía?
R: Principalmente que cada estancia y cada mueble dentro de ellas este en el lugar correcto. El orden y el vacío, también es básico; cuando todo está en su sitio y tenemos solo lo necesario, el Qi (la energía vital) circula libre sin estancarse en ningún rincón. También debe haber en la decoración un equilibrio entre los cinco elementos.
P: ¿Hay alguna decoración que sea importante?
R: Sí, hay dos cosas que se deben tener en cuenta. Una es el uso de potenciadores en zonas concretas de casa. Los aplicamos para evitar enfermedades o discusiones y potenciar el amor, la economía o la creatividad. La otra es tomar consciencia de lo que colocamos a la vista, porque influye en nuestro estado de ánimo. Todas las fotos, objetos y cuadros que tenemos en casa nos deben hacer felices. Si no es así, serán un obstáculo para avanzar en aquello que ese objeto represente. Asi que sugiero despedirse de ellos y sacarlos de tu vida.
P: ¿Qué colores son habituales para el Feng Shui?
R: En general, nos favorecen los colores suaves y neutros, porque calman; el blanco roto, crudo, beige, hueso para paredes, ropa de cama, cortinas, sofá… Los colores más fuertes y vivos los usamos en pequeñas dosis para terminar de armonizar el espacio, por ejemplo en un cojín, una alfombra, un cuadro…
P: ¿Los olores y las luces son importantes? En ese caso, ¿cómo deben ser?
R: Todo lo que puedas ver, tocar, oír y oler nos afecta. Un olor desagradable, por ejemplo, de tuberías o de humedad baja la vibración en casa y no estarás a gusto, incluso puedes enfermar. En estos casos hay que hacer todo lo posible para arreglarlo. Nuestra casa debe oler bien, de vez en cuando puedes usar aceites esenciales naturales como lavanda, romero, limón, para limpiar el ambiente y subir la vibración. Las luces deben ser agradables, respetar nuestro ritmo natural y adaptarse según la actividad y momento del día. Por la mañana y para trabajar necesitamos luces mas blancas porque nos activan, pero a medida que cae el sol, la luz cálida es la más favorable para relajarnos y producir melatonina. La usamos en lamparitas, de noche, junto al sofá, en un rincón del salón, en el recibidor.