Así se construye una casa Feng Shui

Así se construye una casa Feng Shui En este artículo que he escrito para la revista de la Associació de BIOCONSTRUCCIÓ DE LES ILLES BALEARS, te detallo los pasos a seguir para la construcción de una casa FENG SHUI. Pero antes.. Piensa en las casas que has vivido..¿A qué en todas no has estado igual de bien? Seguro que en algunas descansabas mejor, estabas más a gusto, discutías menos, tenías más trabajo o menos gastos. Pues.. esto tiene que ver con su Feng Shui. Vivir en una casa bonita, funcional, sostenible, libre de geopatías y campos electromagnéticos, no es suficiente para estar bien. Vivir en una casa que además de todo lo anterior está diseñada y construida según la ley de la naturaleza, puede hacer que tu vida mejore en todos los aspectos gracias al uso consciente de las formas. Todo lo que te rodea…las calles, los edificios, el mar, las montañas, la forma de tu casa, la ubicación del baño, la cocina, las puertas o ventanas e incluso las medidas de la puerta principal tiene un impacto sobre ti. Feng Shui estudia cómo la energía de la naturaleza interactúa con las personas y los espacios. Su propósito es crear un equilibrio entre el ser humano y su entorno, favoreciendo la salud, la prosperidad y la armonía.   Los maestros taoístas estuvieron miles de años observando la naturaleza y el cosmos para encontrar la “fórmula del bienestar.” Vamos a ver cuál es.   El entorno se mira con lupa A la hora de construir una casa o cualquier edificio el primer paso es OBSERVAR el lugar. Realizar un análisis orográfico del terreno, fijarnos en su forma, su elevación, donde se sitúa cada elemento del paisaje, las montañas, el mar, los ríos, los árboles, las calles, los edificios de alrededor, porque su posición, sus formas y movimiento respecto a la futura construcción determinarán la calidad del Chi (energía vital) en el interior de la casa. Si algún elemento fuera de la parcela vemos que puede afectar negativamente a la construcción, como por ejemplo un edificio que “corte” alguna de las fachadas, una calle directa a la casa, o el mar en la parte posterior, no se puede modificar. Lo que sí podemos es frenar esa energía negativa (sha chi) a través de vegetación, rocas o muros estratégicamente colocados. “La naturaleza es la que manda, si no estamos alineados con ella, nos pasará factura.”   La configuración ideal de una casa Para que una construcción esté en armonía con el Chi de la Tierra, existe una estructura idónea que se logra con la disposición correcta de las formas a su alrededor. Esta composición protege y mantiene el equilibrio energético de la casa y el de las personas que vivan en ella.  En esta ilustración lo puedes ver: –  Una forma más elevada a la derecha que a la izquierda. –  La forma más alta detrás, protegiendo su asiento. –  Un espacio plano y despejado delante.  Esta misma configuración aconsejo tenerla en el espacio de trabajo, en el sofá, la cama o en cualquier otro lugar donde vayas a pasar un buen rato. Siempre te sentirás cómodo, seguro y relajado. No siempre tendremos la suerte de disponer del entorno perfecto, sobre todo cuando hay que construir en un terreno donde alrededor hay otros edificios. En estos casos, dentro de la parcela como he mencionado antes, tendremos que equilibrar con los elementos apropiados. Por ejemplo, si hay zonas muy despejadas y/o con movimiento detrás de la casa, las personas sentirán inseguridad, falta de apoyo o protección en cualquier área de su vida y a nivel de salud tendrán problemas en la cabeza. En este caso levantaremos un muro y plantaremos árboles altos.   El diseño que sana   La forma de la planta La estructura de la casa y su distribución interna condiciona el flujo del Chi.. La energía, se mueve más uniforme y constante en espacios cuadrados o rectangulares. Estas formas se consideran mejor para el ser humano porque transmiten seguridad, orden, confianza y en casa, estaremos tranquilos, a gusto y centrados. Cuanto más cuadrada y regular sea la planta más estabilidad genera. Hay que evitar las plantas irregulares con muchos salientes. El Chi tiene más dificultad para fluir de manera natural y tiende a estancarse. Una casa circular o de formas redondeadas tampoco es aconsejable, el Chi no encuentra obstáculo y se mueve muy rápido. Esto causa fatiga, desorientación, inquietud, sensación de repetición. Estas formas, asociadas al cielo, son más adecuadas para templos, santuarios, tumbas, etc.   La distribución interna En el interior de la casa, el Chi sigue un patrón determinado por la ubicación de la puerta principal. Desde ese punto, cada lado de la vivienda posee una vibración específica.Si se respeta este patrón, la energía permanecerá equilibrada, habrá menos conflictos, discusiones, se gozará de mejor salud y las finanzas serán más estables. La distribución es la siguiente: Si nos situamos dentro de la casa mirando hacia la puerta principal, el lado derecho corresponde a la energía Yin, que es descendente y tranquila. Recomiendo evitar movimiento, sobre todo de máquinas. En esta zona es donde colocamos baños y dormitorios.  En el lado izquierdo, la energía es Yang, ascendente y dinámica. Aquí ubicamos cocina y salón y todos los elementos que requieran movimiento: electrodomésticos, depósitos, calderas, chimeneas, garaje, etc. El centro de la casa, representa el equilibrio, debe estar siempre despejado. JAMÁS y repito JAMÁS, colocar un baño, una cocina o una escalera; las consecuencias para sus habitantes pueden ser graves, en temas de salud o economía. El asiento de la casa también es una zona Yin, perfecta para dormitorios, trasteros, despensas.. En general, esta es la distribución ideal según el Feng Shui, aunque cada diseño requiere un estudio minucioso. Un emplazamiento incorrecto de las estancias y de sus elementos principales puede provocar problemas de salud, de relaciones personales, de finanzas y de éxito profesional.   La orientación de la puerta es clave Además del Chi de la Tierra, el Chi